viernes, 7 de marzo de 2014

Mi biografía en un millón de microcapítulos musicales (XXII)

Bueno, pues en enero del 93 ya estaba totalmente ubicado en Valencia. Ya me sentía personalmente bien y musicalmente muy cerca del meollo que se cocía por aquellos días, la explosión del noise-pop y la nueva independencia que dejaba atrás todo lo que oliese a Movida. No estaba en Madrid, ni en Barcelona, ni tan siquiera en Gijón o en las cercanías de El Puerto De Santa María. Pero estaba en Valencia, creo que la tercera ciudad más grande del país, visita obligada para casi cualquier banda que girase por la península. Y además teníamos a los de la tierra, con Los Canadienses y un primer single brutal, unos garageros R.C. Druids, Kindergarten, Doctor Divago, Fitzcarraldo, Furious Planet, los Silvania andaban afincados por ahí, y al ladito, en Castellón, estaban Ebria Danza. Pocos encajaban en lo del noise-pop, pero bien, casi mejor. Y una pena lo de Amor Sucio, que creo que por aquel entonces lo acababan de dejar, nunca pude verlos en directo con lo que me gustaban.



Por otro lado, un día cualquiera que entré en El Corte Inglés del centro me encontré con este libro:


Lo compré, y visto ahora, quizás no sea el mejor libro sobre el tema, pero una gran parte estaba dedicado a hablar un poco de un montón de grupos, colocados en orden alfabético, que habitaron este país desde 1978 hasta 1989. Además, al final venía la discografía de casi todos. Fue la primera vez que oí hablar de La Fundación, El Pecho De Andy, Décima Víctima, Alphaville, WAQ, La Broma De Ssatan, Ovioforma, Esqueletos, Carmina Burana, Minuit Polonia y un largo etcétera. También me permitió conocer bien la discografía de otros de los que solo conocía algún disco como Parálisis Permanente, Macromassa, Esplendor Geométrico, Los Coyote, Ciudad Jardín, The Pantano Boas, Las Ruedas y otra lista casi tan larga como la anterior.



En el año 93, aquel libro era como una materialización física de mis anhelos, ¿cómo coño podía acceder yo a todos aquellos discos?. Y la respuesta la había tenido ante mi todos los veranos y no lo sabía. Ese verano del 93, mi amigo Juan Carlos, uno más del grupo de gente que nos juntábamos todos los veranos en Los Cristianos alrededor de los apartamentos Comodoro, me dijo un día: "Chacho, estás como mi hermano Gabi, todo el puto día obsesionado con los discos".
- ¿Ah, si?, ¿tiene muchos discos tu hermano?.
- Cuando estemos en Santa Cruz, te vienes un día a casa y los ves.
Internet se queda corto, la habitación de los discos de Gabi era el paraiso. A todo lo que le decía la respuesta era si, ¿Seres Vacios? Si claro. ¿Las Ruedas?, si toma. ¿Carmina Burana?, El Telar De La Locura, se sale. ¿TNT? su primer single. ¿El Pecho De Andy? Si, en cinta... Así todo el rato.
Me fui a mi casa con dos bolsas llenas y gasté mis ahorros es una caja de cintas TDK. Lo que siguió fue auténtico disfrute. Hay que vivirlo. Esta operación la repetí un par de veces ese verano.
De todo lo que me prestó, una de las cosas que me dejó más tocado fue el maxi de Carmina Burana, aquellas tres canciones retumbaron en mi cabeza día y noche durante mucho tiempo.



Al volver a Valencia, en septiembre de 1993, no me acuerdo a quién no le conté mi particular epifanía, y entre todos los afectados alguien me dijo: "El de Fitzcarraldo era el bajista de Carmina Burana". La ostia. Creo recordar que encontré a Pilar Barrachina en Bésame Mucho, y venciendo mi nula capacidad de comunicación cara a cara, le empecé a preguntar cosas por el bien de la música. Me dijo que Fitzcarraldo tocaban unas semanas después, que coincidía con Fallas creo, en un local que andaba por la zona de Cánovas, que sólo recuerdo que era muy estrecho. Antes de empezar el concierto me dio esta cinta con mi nombre, que conservo con todo mi amor. Les puedo asegurar que es fantástica.


Y para colmo, Gabi, que era mayor que yo y ya trabajaba me iba haciendo encargos, para no perderse nada de lo que estaba ocurriendo. Cancer Moon, Vancouvers, Penelope Trip, The Faded Flower... cada vez que volvía a Tenerife lo hacía con un cargamento de discos, que él permitía que me grabase antes de dárselos. Todo un caballero.
 Ese segundo año de estudios en Valencia no me fue muy bien, me tocó turno de tarde, a mi me gusta trasnochar... todo se volvió un poco loco. Como este vídeo.

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