lunes, 27 de abril de 2015

Pon un microsello (discográfico) en tu vida (LXVII)


No sabía nada de la existencia de Noplyn Netlabel, hasta que Héctor Rey, cuando hablamos de Nueni Recs, nos puso tras la pista. Una primera inspección a las ediciones del sello nos dio a conocer un nombre nuevo, Tomás Gris, que aparecía como músico en las cuatro que habían visto la luz hasta el momento. Solo una venía a su nombre, pero también formaba parte de Criticon Duo junto con Petr Vrba, de Desconocida Raiz Comun junto a Giorgio Nono, y de Clina junto a Alberto de la Hoz.
Salvo How To Get A Cold de Criticon Duo, editada en CD, el resto de referencias solo habían aparecieron en formato digital.
Quiso la casualidad que poco mas o menos sobre esa época, Tomás trabase amistad con David Area, de Mattoid Records, y comenzasen a tramar cosas juntos. Yo lo veía en el facebook, y me dije, este señor creo que es el de Noplyn. David me lo confirmó y me habló por encima de sus proyectos comunes. Juntos han creado, a principios de año, Ex-Nihilo Records, una plataforma que sigue manteniendo la identidad de ambos sellos y que aúna esfuerzos para hacer llegar su música a todo aquel que pueda estar interesado. Como ellos mismos dicen en su web, cada sello es la cara opuesta del otro, Mattoid dedicado a las vertientes más extremas del ruidismo y Noplyn centrado en la libre improvisación y la composición. La compenetración ha sido perfecta, tanto que Tomás Gris ya editó en Mattoid Records a finales de 2014 Ended His Life, la primera referencia de su proyecto ruidista que lleva el alias de Hornmolloy. Y Hashigakari, integrado por David y Tomás, ya cuenta con dos ediciones en Noplyn.
Desde su creación, en este corto periodo de tiempo, Ex-Nihilo ha puesto a nuestra disposición cuatro referencias en formato físico, las dos de Hashigakari, tituladas Wave-Particle y Five Little Pieces, y Moscow, 2013 10 25 (live), de Ilia Belorukov por el lado de Noplyn, y Arcadas Pasadas de Grassa Dato por la vertiente de Mattoid.
Además Noplyn ha continuado con las ediciones en digital y en este 2015 han llegado dos nuevas, SUE de Miguel A. García & Tomás Gris, y Live At El Artescopio de Alejandro Rojas Marcos & Colectivo maDam.
Hoy nos habla de todo esto y de más cosas Tomás Gris. Nosotros le agradecemos que haya dedicado su tiempo a responder a nuestras preguntas y les dejamos a ustedes con sus respuestas.

Cuéntanos un recuerdo musical de la infancia o adolescencia.
Uno de mis primeros recuerdos musicales es el disco que me regalaron el día de mi comunión: “Dr. Feelgood” de Mötley Crüe... Mi hermana escuchaba Kiss y cosas por el estilo (ella es mayor que yo) y de sus influencias nació ese interés de infancia por Mötley: pelos largos, piercings, tatuajes, rock...

¿Cuál fue el primer disco que compraste?
Fueron tres: un pack de Sex Pistols con “Nevermind the bollocks” y “Who killed Bamby?” y el “Rock Transgresivo” de Extremoduro... Debía tener 13 años.

Criticon Duo
¿Qué motivaciones, influencias e inspiraciones reconoces en Noplyn?
Más que influencias, motivaciones. Hacer algo más con el sonido aparte de producirlo: editarlo. Una buena manera de editar lo que a uno le apetece escuchar. Y, bueno, una influencia podría ser la cuestión del arte: intentar que los cds tenga un modo de edición, referido al packaging, con un cierto toque “artístico”, que no sea un mero cd en una caja de plástico, que tenga un “plus” que haga pensar “bien, esta edición merece la pena tenerla en la colección”. Darle a la mercancía un poco de gracia.

¿Cómo surgió la idea de crear el sello?
Como comentaba arriba, editar lo que me apetece escuchar. También autoeditarme. En el momento que comencé Noplyn la situación económica global era crítica de modo que a penas se podía pensar en que se compraran cds. Esto, a movimientos underground les afecta bastante, de modo que es difícil que alguien arriesgue su inversión en editar a un artista no renombrado, así que era también una buena forma de sacar mis propios trabajos adelante sin depender de que nadie me diera su visto bueno.

Ahora con Ex-Nihilo, parece que te has animado mas a editar referencias en formato físico, ¿en algún momento pensaste en lo difícil que es vender discos hoy en día?
Sí. Especialmente tras editar el cd de Criticon Duo. Yo no tenía expectativas de venta vía internet, pero esperaba que al menos en los conciertos algo pudiera tirar para adelante. Tras una gira por España con Petr Vrba, presentando el cd, no vendimos absolutamente nada. Ahí me vino el bajón, de modo que por el dinero invertido en esa edición y en vista de no poder recuperar lo que me interesaba (que era meramente para poder editar otra cosa) me vi frenado a sacar más material físico. Unirme con David en la aventura ExNihilo nos ha permitido darle un empujón a la cuestión de los trabajos en formato físico.



¿A qué clase de persona se le ocurre crearlo?
Entiendo que a alguien que ama esto, que no le importa salir perdiendo económicamente porque gana en otros bienes digamos “espirituales”. El ámbito marginal, por definición, es difícil y esto es una manera de implicarse con todos los demás colegas de la escena y hacer algo. Desde luego, la persona que emprende algo así no busca hacerse de oro. En mi caso es como comento, y por los demás casos que conozco es exactamente igual. También puede haber un extraño afán fetichista por producir objetos de consumo aun a sabiendas de que no van a ser muy consumidos, pero bueno, eso del fetichismo de la mercancía lo explica Marx mejor que yo...

Noplyn se ha fusionado con Mattoid Records para crear Ex-Nihilo ¿qué compartían ambos sellos?, ¿en qué se diferencian?
La diferencia es que Mattoid es un sello especialista en vertientes radicales del noise y Noplyn está más interesado en la libre improvisación, ciertos ámbitos de la composición y ciertas estéticas reduccionistas. Por otro lado, Mattoid y Noplyn compartían lo que comentaba anteriormente: marginalidad y “amor al arte”.

¿Por qué tu sello se llama Noplyn?, ¿y porqué Ex-Nihilo para esta nueva aventura?
Bien, ciertamente el nombre tiene una historia. Estuve nueve meses viviendo en Praga con mi pareja. El primer mes fue muy dificultoso porque alquilamos un piso y tuvimos problemas con el gas: por motivos de facturas y tal, habían cortado el gas, pero no lo sabía la agencia que nos lo alquiló (y, obviamente, nosotros tampoco). La cuestión es que fueron semanas difíciles yendo de un lado para otro y escuchando las conversaciones telefónicas de la comercial de la agencia y el dueño del piso. De esas conversaciones, en checo, escuchábamos muchas veces la palabra “plyn”. Esa palabra significa “gas”. De ahí la gracia del nombre “Noplyn = No gas”. El sello se fundó en Praga, y era una bonita forma de darle el toque del lugar donde “nació”.
Ex Nihilo era el nombre que ya tenía pensado David para una nueva aventura por su cuenta en el ámbito de la edición, abriendo un poco el espectro a nuevas sonoridades. Cuando decidimos juntarnos, él me dijo que tenía ese nombre en mente y a mi me pareció excelente.

Hashigakari - Wave-Particle
¿Le echas muchas horas de trabajo al sello?
Ciertamente tenemos el trabajo muy bien repartido, de modo que entre los dos lo hacemos muy liviano: pensar nuevas ediciones, actualizar la web, preparar el packaging,... Todo es tiempo invertido, pero vamos, que nos hacemos la vida muy fácil el uno al otro. Está claro que no pretendemos (ni podemos) vivir de esto, de modo que echarle un equivalente a jornadas laborales standard sería absurdo.

¿Cuadra el balance económico?
No. Económicamente, perdemos.

¿Cuáles son las satisfacciones que da?
Sientes que haces algo útil. Quiero decir, toda la música que tratamos es marginal, minoritaria, underground, pero eso no significa que no tenga valor. Lo que hacemos es dar cuenta, levantar acta de un ámbito cultural que existe, que se mueve, que genera objetos y vivencias. En cierto modo es un poco arqueológico y funerario: generamos productos que, simplemente, nos sobrevivirán. Ahí queda para el futuro una cantera de ediciones musicales que dan cuenta de que sucedió algo. Quién sabe, quizás en muchos años alguien se dé cuenta de que, más allá del proceso mercantil que afecta actualmente al arte y que lo reduce al mismo nivel que la especulación económica, existían movimientos culturales desconocidos. Siento que le damos voz a algo. Michel Foucault abría y estudiaba archivos que llevaban cerrados siglos, que nadie había reparado en consultar... quizás algún día aparezca nuestro Foucault.
Desde una perspectiva más pedestre, nos parece bonito decir: bien, esta grabación me gusta, démosle un estatuto más acabado, mimémosla un poco...
Y desde luego, que alguien te escriba interesado en que le edites siempre es muy grato. Hicimos una edición de Ilia Belorukov, que nos contactó enviándonos una grabación, y fue un trabajo excelente. Ver que el artista, en esta caso Ilia, quedaba contento con la edición, con el proceso, fue muy satisfactorio para nosotros.

¿Has sufrido decepciones?
La decepción principal ha venido precisamente del mismo ámbito en el que nos encontramos. La cuestión de no vender siempre afecta de manera objetiva, material, pero es algo con lo que se cuenta (aunque siempre duele un poco porque por más bajo que pongas el precio la cosa no parece cambiar). La decepción verdadera aparece cuando tus propios colegas no te dan bola, no te echan una mano, no parece preocuparles lo que haces. Ahora, gran parte de la promoción funciona vía “redes sociales”, y ahí se ve mucho la repercusión que uno tiene, y a quién le interesa o no esto. Ves que hay gente que está en el mismo barco que tú que no hace nada por ayudarte, por compartir una publicación. Hay gente que sí lo hace, lo cual arroja sombra contra la mezquindad de los otros, pero no deja de ser triste ver el modo en el que nos pisamos unos a otros incluso en cosas como esta, donde cuestiones de poder o control son puramente irrisorias, ridículas. Esa ha sido la principal decepción que tengo que lidiar en esta aventura.



¿Te gustaría ganarse la vida con esto?
Esta pregunta se me antoja compleja. Por una parte, sí que me gustaría ganarme el sustento con mi música y con el sello. Poder estar el día entero trabajando en ello y desarrollándolo. Pero por otro lado, es algo que amo realmente y a veces pienso si no terminaría quemado de ello en el momento en que aparece en mi vida como un cierto carácter de obligación de la que depende mi pan. No sabría muy bien con qué opción quedarme, pero quizás, en estos momentos, te respondería que sí, que merecería la pena.

¿Qué tiene la música para ti, para que le dediques tu esfuerzo, tu tiempo?
Simplemente me gusta. Es una respuesta odiosamente subjetiva y abstracta. Mucha gente me pregunta el por qué de esta música, su sentido, su significado, el por qué disfruto tocando esto o lo otro, o haciendo una grabación en la que el 75 por ciento del tiempo no se oye nada (o por qué disfruto con esas cosas que hace otro), y se sienten un poco molestos cuando mi respuesta es tan vaga. Mi formación académica es filosófica, me paso el día entre libros, textos, buscando conexiones, sentidos, etc... Algo que uno termina descubriendo es que cualquier cosa tiene la posibilidad de ser fundamentada desde alguna perspectiva, de modo que para la música no me planteo esas cuestiones. Es un puro placer propio, un onanismo que me hace disfrutar. ¿Que disfruto con ruido extremo o con otras expresiones sonoras alejadas de una cierta convencionalidad de la escucha? Me es indiferente, paso el mismo buen rato escuchando a Leonard Cohen que a Radu Malfatti que ha Peter Brötzmann,... muy hedonista todo.

¿Te gustaría que la repercusión del sello fuese mayor, o estás más cómodos así?
Preferiría que fuera mayor ya que me permitiría entrar en contacto con más gente y aprender más, disfrutar más.

Ex-Nihilo. Todo en orden.
¿El formato es importante a la hora de editar una grabación?, ¿es el CD la única posibilidad para sellos que apuestan por músicas tan personales y alejadas incluso de gustos minoritarios?
El formato es importante pero desde muchos aspectos: qué gusta más, qué se usa más, qué es más barato,... Y actualmente las posibilidades son múltiples, especialmente las que ofrece internet. De todas formas, creo que aún vivimos en una cierta cultura del cd. En estas cosas minoritarias hay un cierto afán coleccionista. Quieras que no somos muy pocos en esto, las ediciones son de pocas tiradas, y siempre está aquello de tener el objeto que poca gente tiene, lo que le da un cierto aura. Así, el cd tiene ese toque singular. Además, el juego con el material, darle forma, darle un toque, manipularlo, tiene también su belleza. Una mezcla de artesanía y coleccionismo es lo que creo que mantiene el formato cd y casete muy vivo en estos ámbitos.

Alguna grabación editada a la que le tengas especial cariño.
Todas tienen algo especial, ninguna se ha hecho gratuitamente. La de Criticon fue bella porque es mi recuerdo de una ciudad que realmente me marcó y me gustó. Me enamoré de Praga y ese cd es el testamento de mi paso por allí, de la gente que conocí, de la música que hice... El doble de Hashigakari es mi primer trabajo con David, uno de los procesos más intensos y creativos que he tenido nunca. Es también una edición que cristaliza unos meses de trabajo duro pero bello. El de Ilia fue una de nuestras primeras propuestas desde fuera, y todo salió redondo. Finalmente, la última edición, “Five little pieces”, tiene el carácter de ser la primera composición editada por el sello y es una grabación que tanto David y yo estimamos mucho. Además incluye una impresión en el cd de un poema de Mónica Ezquerra, que nos cedió sin condiciones. De modo que, por orden temporal, me voy a quedar con el último, pero vamos, todos son especiales, todos han sido hechos con el mismo cariño.

¿Tienen alguna exclusiva para darnos?, cuéntanos algo de los planes de futuro.
Pues mira, ayer mismo me escribía George Cremaschi, al que conocí en Praga y con el que trabé buena amistad y buenos sonidos (tuve la oportunidad de tocar varias veces con la Orquesta de Improvisación de Praga, que él conduce). Me decía que iba a empezar a trabajar en unas grabaciones a solo con el contrabajo. Hace unos meses hablamos y le propuse que grabara algo a solo con contrabajo para que se lo editáramos, así que me alegró mucho la noticia. Supongo que será lo que salga ya para septiembre. Fíjate si es exclusiva que aún no se lo he dicho a David...

¿Qué más hace Ex-Nihilo además de editar discos?
Pues, para empezar, tiene un calendario de eventos que intenta cubrir todo lo que sucede en la península en esto de la música experimental. Añade, además, una sección en la web donde te puedes descargar las partituras de las composiciones que hacemos. También trabaja estrechamente con Alberto de la Hoz y su programa de radio Sopa de Truenos. Y algunas cosas más irán saliendo: un fanzine, una sección de entrevistas y misceláneas...poco a poco.



Normalmente casi todas las personas que he conocido que han creado un sello andan metidos en otras actividades artísticas y relacionadas con la música. ¿Algo que contarnos?
En el ámbito artístico, me gusta también mucho la pintura y hago algunas cosas por mi cuenta (poco, porque no tengo espacio en casa donde poder darme rienda suelta). En el ámbito sonoro, trabajo desde hace unos meses con el colectivo maDam (Ruben Gutierrez, Mario Sarramián, Mario Bastian y Joan Espasa), una gente estupenda y que se preocupa de cuestiones sonoras poco trabajadas en este país (improvisaciones colectivas, residencias, Wandelweiser, etc...). Además, colaboro con David Area, Kike y Enrique Zaccagnini en dos proyectos que organizan conciertos regularmente: Noise&Ropes, dedicado a eventos de carácter ruidista, y L´Innomable, más abierto a otros estilos. También organizo lo que puedo por mi cuenta, contactando con gente de fuera e intentado que si pasan por aquí puedan tocar, para lo que también cuento con la inestimable ayuda de David, de maDam, de Cruce...

¿A qué sello le hacemos la siguiente entrevista?
Creo que no lo tienes en la lista: AUDIOATALAIA.

Puedes saber mas de Ex-Nihilo Records, enterarte de sus novedades y comprar sus discos aquí.

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